El saqueo, la fiebre del oro y la minería sin control

Uno de los municipios más ricos de Cochabamba vive hoy una de las situaciones más complicadas: sus tierras guardan inmensas riquezas auríferas, la explotación avanza sin control, contaminando sus ríos, dejando sin nada a las comunidades.

Las denuncias apuntan a una red de complicidades que involucraría a autoridades locales y departamentales. En Cocapata operan unas 40 cooperativas mineras dedicadas a la extracción de oro, pero solo 10 cuentan con autorización legal.  Las otras 30 están en proceso de tramitación o funcionan sin ningún amparo normativo.

En Cocapata, denuncian que ríos han perdido su claridad, la fauna acuática ha desaparecido y el agua ya no es segura para el consumo ni para el riego de cultivos. Esto amenaza no solo la biodiversidad, sino la propia seguridad alimentaria de miles de familias que dependen de la agricultura y la ganadería. El exdirigente Román Loayza ha presentado una denuncia: «El gobernador Loza es cómplice de esta actividad ilegal. Se lo ha visto compartiendo con los representantes de las cooperativas y empresas extranjeras.»