El alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, afirmó que Bolivia necesita encarar una “gran reforma estructural a la justicia”, con el objetivo de recuperar la confianza de la población en el sistema judicial y garantizar una administración de justicia transparente e imparcial. Sus declaraciones surgen tras la designación de José Urioste como nuevo fiscal general del Estado.
Reyes Villa consideró que el país debe avanzar hacia cambios profundos en el sistema judicial, debido a la necesidad de fortalecer las instituciones encargadas de investigar los delitos y garantizar el cumplimiento de las leyes. En ese contexto, sostuvo que la transformación de la justicia es fundamental para responder a las demandas de la ciudadanía.
“Es la asamblea quien ha destinado o, más bien, la que ha nombrado de acuerdo al procedimiento legal; es la asamblea la que tiene que nombrar y ellos son los que han designado hasta que se hagan todas las investigaciones necesarias. Lo que necesita Bolivia es que ahora es el gran momento para una reforma estructural a la justicia y realmente podamos tener una justicia creíble, una justicia que realmente haga que toda una población confíe en el poder judicial nuevamente”, afirmó el alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa.
La autoridad municipal remarcó que el desafío no debe limitarse a la designación de nuevas autoridades, sino que debe contemplar una reforma estructural capaz de mejorar el funcionamiento de las instituciones judiciales. La expectativa es que estos cambios permitan recuperar la credibilidad de la población y avanzar hacia una justicia que actúe con independencia y en beneficio de todos los bolivianos.
La designación sorpresiva del abogado José Urioste Viera como fiscal general del Estado interino recibió el respaldo del Gobierno nacional, de autoridades departamentales, de líderes de frentes y de expertos en análisis político, quienes esperan que la nueva autoridad ponga en orden el Ministerio Público y recupere la confianza de la población.