El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció este lunes el comienzo de la millonaria fase de reconstrucción del suroeste del país tras el potente terremoto que dejó 329 muertos y millas de viviendas destruidas.
El sismo de magnitud 7,4 golpeó el Pacífico y la región cafetera el 10 de agosto y destruyó escuelas, hospitales y torres de apartamentos.
Las pérdidas se estiman en 9.500 millones de dólares. Cientos de personas que perdieron sus hogares duermen en campamentos improvisados a cielo abierto.
El presidente derechista afirmó el poder tan sólo tres días antes del terremoto y rápidamente declaró una emergencia económica para liberar fondos que permitan atender la crisis sin pasar por el Congreso.
De la Espriella anunció subsidios de llegada por 285 dólares durante tres meses para las personas afectadas, que empezarán a transferirse desde el 26 de agosto.
El terremoto dejó alrededor de 31.519 viviendas destruidas y los organismos de socorro aún buscan a 234 desaparecidos debajo de los escombros, con la esperanza de hallar los restos.