Jaime Solares: «Estos cerdos del Gobierno nos van a aplastar»

La Paz
Cuando Jaime Solares toma el micrófono, el aire en La Paz cambia. El exsecretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB) no ha perdido el estilo confrontacional que lo caracterizó durante las crisis de principios de siglo. Su reciente advertencia —»Si no nos movilizamos, estos cerdos del Gobierno nos van a aplastar»— no es un grito aislado, sino el relanzamiento de una narrativa de lucha de clases aplicada al conflicto electoral por la Gobernación de La Paz.
Para Solares, la inhabilitación de René Yahuasi y la cancelación de la segunda vuelta son, en sus propias palabras, un acto de «canibalismo político». Al calificar a los miembros del Gobierno como «cerdos», Solares busca deshumanizar la burocracia estatal y presentarla como un ente voraz que se alimenta del derecho democrático del pueblo. Su enfoque es claro: la justicia no se encuentra en los tribunales, que él considera «arrodillados al poder», sino en la acción directa y la movilización callejera.
El rol de Solares en este conflicto ha sido el de unificador de la rabia. Mientras Yahuasi intenta pelear en el terreno jurídico con amparos y recursos, Solares le otorga al movimiento el músculo ideológico. Él interpreta la proclamación de Luis Revilla como una «imposición dictatorial» y utiliza su experiencia sindical para articular el descontento de los sectores populares de El Alto y las provincias paceñas. Para el dirigente, la pasividad es sinónimo de derrota; su discurso sugiere que, si el pueblo no recupera la calle, el precedente permitirá que el Gobierno «aplane» cualquier disidencia futura.
La presencia de Solares en el conflicto transforma una demanda electoral en una causa de supervivencia social. Al advertir que serán «aplastados», apela al miedo histórico de los movimientos sociales a la represión y al olvido. Así, la movilización por Yahuasi deja de ser solo por un candidato y se convierte, bajo la dirección de Solares, en un frente de resistencia contra la «mafia política» que busca controlar el departamento de La Paz a cualquier costo.