La obesidad es la principal causa de muerte en mujeres

Una revisión publicada en 2026 en la revista científica Maturitas, titulada “Menopause transition and cardiovascular disease risk” señala que las enfermedades cardiovasculares se consolidan como la principal causa de mortalidad entre las mujeres, con una muerte cada 80 segundos, superando las muertes por todos los tipos de cáncer. Este informe menciona además que el riesgo cardiovascular aumenta durante la quinta década y que la transición hacia la menopausia se acompaña de cambios cardiometabólicos relevantes.
Entre los factores vinculados al riesgo cardiovascular se encuentran la hipertensión arterial, la diabetes, las alteraciones del colesterol, el tabaquismo, la inactividad física y el exceso de peso.
En las mujeres, algunos de estos factores pueden verse modificados durante la transición menopáusica, etapa en la que también pueden producirse cambios en la composición corporal y en la distribución de la grasa. Hay evidencia creciente de que la transición menopaúsica es un factor de riesgo para enfermedad cardiovascular, independientemente de los cambios producidos por la edad.
Casi 1 de cada 5 mujeres vive con obesidad en el mundo. En 2022, alrededor de 504 millones de mujeres presentaban esta enfermedad, con una prevalencia global estandarizada por edad del 18,5%, de acuerdo con datos recopilados por la Federación Mundial de Obesidad. El Atlas Mundial prevé que, para 2030, mil millones de personas en todo el mundo, entre ellas 1 de cada 5 mujeres, tendrán obesidad.
El riesgo cardiovascular en mujeres con obesidad puede adquirir especial relevancia durante la transición hacia la menopausia.
Los cambios hormonales propios de esta etapa coinciden con modificaciones en la distribución de la grasa corporal, el perfil lipídico, la presión arterial y la sensibilidad a la insulina. Sin embargo, la menopausia no actúa de manera aislada: el riesgo cardiovascular resulta de la interacción entre estos cambios, el envejecimiento y otros factores individuales.
Es por estas razones que la OMS remarca que los medicamentos para el manejo de la obesidad deben utilizarse como parte de un abordaje integral y no como una intervención aislada, ya que el estilo de vida es factor importante.