Las observaciones fueron dadas a conocer por el dirigente de la Federación de Juntas Vecinales de Quillacollo (Fejuve), José Terán, quien manifestó su preocupación porque, de no corregirse estas falencias, podrían afectar el desarrollo de las actividades centrales de la fiesta de Urkupiña.
Terán señaló que la ruta de aproximadamente cuatro kilómetros presenta numerosos baches y sectores deteriorados que, a su criterio, requieren una intervención inmediata para brindar seguridad a los danzarines, espectadores y visitantes.
Asimismo, observó la presencia de comerciantes asentados sobre la ruta principal y en las vías de evacuación, situación que, según afirmó, dificulta la circulación peatonal y representa un riesgo durante eventos con alta concentración de personas.
También cuestionó los prolongados espacios entre fraternidades durante el recorrido, indicando que estos intervalos generan descontento entre el público y disminuyen el dinamismo del espectáculo folklórico.
El dirigente vecinal sostuvo que uno de los aspectos más preocupante fue el consumo masivo de bebidas alcohólicas en graderías improvisadas y en arterias como la avenida Soruco, Blanco Galindo, Suárez Miranda y los alrededores de la plaza Bolívar.
Según Terán, esta situación derivó en peleas y hechos de desorden que, en algunos momentos, afectaron el desplazamiento de las fraternidades.
Asimismo, expresó su criterio respecto al operativo de seguridad implementado durante la jornada, señalando que la presencia policial no respondió plenamente a las expectativas generadas. No se vio a los 700 efectivos como fue anunciado por las autoridades policiales.
José Terán también observó la escasa presencia de algunas autoridades municipales, parroquiales y departamentales durante la actividad y consideró que estos aspectos deben ser evaluados antes del desarrollo de la Entrada Folklórica y de las demás actividades oficiales de Urkupiña 2026.