Desde la clínica en Santa Cruz de la Sierra donde permanece internada tras recibir al menos cuatro impactos de bala, la abogada y activista Nadia Beller rompió el silencio en una entrevista exclusiva con Red DTV.
En sus declaraciones, afirmó que el atentado responde a un intento directo por silenciar las evidencias de corrupción, tráfico de influencias y violencia de género que posee contra su expareja, el asesor presidencial Fernando Cerimedo, y la cúpula del gobierno de Rodrigo Paz.
Beller, quien confirmó tener cuatro semanas de gestación fruto de su relación con Cerimedo, lanzó una de las afirmaciones más contundentes contra la estructura de poder en Bolivia: “Aquí no gobierna Rodrigo Paz, gobierna Fernando Cerimedo”.
Sostuvo que el estratega maneja un grupo de élite de la Policía Boliviana que opera al margen de los mandos oficiales y que lidera esquemas de corrupción. En ese marco, involucró directamente al presidente Rodrigo Paz, a su esposa y a la familia de su esposa, señalándolos de realizar negociados a través de Cerimedo como operador central en sectores clave como la distribución de combustible, diésel y la comercialización de oro.La activista aseguró que durante su relación con Cerimedo fue testigo de cómo el asesor cobraba cuantiosas sumas mediante contratos con empresas privadas en lugar de un salario estatal convencional. Mencionó la existencia de pruebas fotográficas de cajones llenos de dinero en efectivo y la intervención de un supuesto testaferro que residiría en su mismo edificio en La Paz.
Asimismo, Beller detalló haber sufrido agresiones físicas y una tentativa de feminicidio por parte del asesor. Explicó que los episodios de violencia estallaron tras descubrir infidelidades, la primera de ellas al hallar conversaciones románticas entre Cerimedo y su expareja, hecho tras el cual afirmó haber sido estrangulada. Posteriormente, relató una nueva golpiza al descubrir otra relación con Maggy Trigo, jefa de gabinete de planificación.Beller señaló que en su momento contactó al periodista John Arandia para denunciar las agresiones; sin embargo, acusó a altos funcionarios —mencionando al ministro de Gobierno, Marco Antonio «Tuco» Oviedo, a Mauricio Medinaceli y a Mauricio Zamora— de haber intervenido activamente para tapar el hecho y evitar que saliera a la luz pública.
Respecto al atentado armado, Beller explicó que fue citada bajo engaños en un hotel con la promesa de recibir información sobre un supuesto caso judicial que involucraba a Evo Morales. Afirmó que los sicarios buscaron arrebatarle su celular, donde resguarda conversaciones, fotografías y documentos sobre los negociados del entorno presidencial, supuestos nexos de narcotráfico en Beni.

La trayectoria política de la abogada cruceña Nadia Beller destaca por una marcada flexibilidad ideológica y alianzas con figuras polarizantes.
En sus inicios, mostró cercanía con sectores del Movimiento al Socialismo (MAS), expresando respaldo público a políticas de la gestión de Evo Morales.
Años más tarde, dio un giro radical al integrarse al entorno del líder cívico Luis Fernando Camacho en Santa Cruz, participando activamente en la coyuntura regional opositora, tambien estaba involucrada con Jeanine Añez.
Su salto más reciente la situó en el Ejecutivo nacional como asesora jurídica en la elaboración del polémico «paquetazo de leyes», hasta escalar al foco nacional tras sobrevivir a un atentado y acusar a la cúpula estatal de violencia y corrupción.

Nadia Beller destapó el origen del dinero del asesor presidencial Fernando Cerimedo. La abogada aseguró contar con fotografías impactantes que muestran cajones y roperos repletos de fajos de dólares en el departamento del estratega. Beller afirmó que estas cuantiosas sumas en efectivo provienen de cobros irregulares y negociados oscuros con combustible, diésel y la comercialización de oro. Además, reveló que durante el ataque armado los sicarios buscaron arrebatarle sus teléfonos celulares para destruir esta evidencia fotográfica y evitar que las imágenes del millonario patrimonio oculto salieran a la luz.
Asimismo, Beller enfatizó que esta estructura de cobros opacos se gestionaba al margen de cualquier contrato formal con el Estado, utilizando supuestos testaferros y esquemas privados para mover el capital.
Según la activista, el resguardo de estas fotografías y chats comprometedores en su dispositivo fue el detonante principal de la emboscada en el hotel, asegurando que el verdadero temor de Cerimedo y del entorno oficial radica en la difusión pública de estas imágenes.

Beller apuntó contra el entorno directo del presidente Rodrigo Paz.
Afirmó que “aquí no gobierna Rodrigo Paz, gobierna Fernando Cerimedo”, acusando al asesor de operar como articulador central de negociados que involucrarían al mandatario, a su esposa Bibi Urquidi y a su familia política en sectores de combustible, diésel u oro.
La abogada denunció que la Policía y la Fiscalía encubrieron estas irregularidades al igual que episodios previos de violencia de género para proteger la imagen del Ejecutivo. Sostuvo que el atentado buscaba arrebatarle su celular para destruir las pruebas de esta red de corrupción e influencias.
Además, exigió garantías para su vida tras denunciar que el poder estatal busca silenciarla a toda costa.