Desde Guajará-Mirim, en el estado brasileño de Rondônia, el excandidato a la Gobernación, Otto Ritter, lanzó duras críticas contra la situación del diésel en Bolivia y comparó el precio y la calidad del combustible que se comercializa al otro lado de la frontera.
Ritter mostró que en Brasil el litro de diésel tiene un precio de 6,69 reales, equivalente a aproximadamente Bs 15, según el tipo de cambio que utilizó. Aseguró que el precio incluye impuestos y cuestionó que, pese a la diferencia, el combustible brasileño tenga un mejor rendimiento.
“¿Le parece a usted justo que los brasileños tengan un diésel de mejor calidad y a menor precio?”, cuestionó Ritter.
El excandidato apuntó directamente a la situación boliviana y afirmó: “En Brasil el diésel es más barato y es de mejor calidad. Lo que está llegando a Bolivia no rinde, está dañando los motores”.
Sus declaraciones se producen después del incremento al combustible en Bolivia. El precio del diésel fue establecido en Bs 17,95 por litro, tras un aumento del 83%, medida que provocó reclamos de transportistas, productores y otros sectores por sus costos.
Ritter también se refirió a las denuncias sobre la calidad del combustible distribuido en Bolivia. “En Bolivia, además de hacer fila, pagamos caro por un diésel basura”, sentenció.
Según Ritter, la diferencia de precio y calidad lleva a algunos conductores bolivianos a buscar combustible en territorio brasileño. Su comparación vuelve a poner bajo la lupa el costo del diésel.
El ex candidato ya había cuestionado meses atrás las medidas adoptadas por el Gobierno frente a la crisis de combustibles. En marzo, cuando se militarizaron las refinerías, calificó la decisión como una “cortina de humo” y preguntó: “¿Los militares nos van a dar mejor gasolina? ¿Hay un experto en refinación?”.
Ahora, desde la frontera, Ritter volvió a poner el dedo en la llaga y cuestionó que Bolivia, pese a ser productor de hidrocarburos, enfrente precios elevados, escasez y reclamos por la calidad del combustible.