Indignación y fuertes cuestionamientos surgieron en la comunidad indígena Esse Ejja de Eyiyoquibo, en San Buenaventura, tras la visita de la primera dama, María Elena Urquidi. Las autoridades denunciaron que la ayuda entregada no respondió a las necesidades más urgentes de sus habitantes, que enfrentan problemas de contaminación y falta de atención sanitaria.
“Tenemos ganas de llorar, estamos indignados”, manifestó el capitán grande Jhonny Sossa, quien cuestionó que la comitiva llegara con juguetes, ropa, televisores y celulares, pero no llevara alimentos, medicamentos ni atención médica para las familias.
Los dirigentes reclamaron que durante la visita no se abordara la contaminación por mercurio que afecta a los peces y al agua, un problema que representa una amenaza para la salud de esta población indígena, cuya alimentación depende en gran medida de la pesca. Advirtieron que sus principales preocupaciones siguen sin respuesta y que necesitan acciones concretas para proteger a sus familias y garantizar condiciones básicas de vida.
El vicepresidente Apolinar Campos desmintió que la comunidad hubiera recibido los insumos anunciados oficialmente y cuestionó el despliegue de vehículos de alta gama durante la visita. También expresó su molestia por la imagen de asistencia difundida, egún su versión, no refleja lo que realmente recibió la población.
“Somos callados y tranquilos, pero que no piensen que nos van a endulzar para callarnos”.