Entre 11.600 y 13.000 hombres reciben cada año un diagnóstico de cáncer de próstata, una enfermedad que muchas veces avanza sin señales claras.
El tumor representa cerca del 20% de los cánceres que se diagnostican en varones a nivel mundial. Aunque las estrategias de prevención no pueden eliminar por completo el riesgo, conocer la historia clínica personal y familiar, conversar con un profesional y sostener los controles indicados permite tomar decisiones con información.
La próstata es una glándula del aparato reproductor masculino, ubicada debajo de la vejiga y delante del recto. Con el paso de los años, puede aumentar de tamaño. Esa modificación puede generar necesidad frecuente de orinar, urgencia, debilitamiento del chorro urinario, sensación de vaciamiento incompleto, ardor o presencia de sangre en la orina.
Cerca del 90% de los casos se diagnostican después de los 65 años y la edad media al momento de confirmarlos es de 75 años. En líneas generales, desde los 50 años conviene abrir la conversación con un profesional de la salud.