Se acerca el tan temido octubre negro anunciado por los evistas

Cochabamba

Estamos en cuenta regresiva para recibir al mes más violento del año; el temido “octubre negro”. Mes que se ha caracterizado por hechos caóticos en el país que marcaron un cambio de rumbo, en lo político especialmente. Entre los hechos más recordados en los últimos veinte años, tenemos en 2003 la “Guerra del Gas”, donde se produjeron violentos enfrentamientos porque la población se oponía a que el gas boliviano sea vendido vía Chile a Estados Unidos. El presidente de ese entonces, Gonzalo Sánchez de Lozada, se rehusó a dar marcha atrás y el país se convulsionó hasta hacerlo renunciar.

En 2019, fue marcado por un conflicto político-social. Se denunció un fraude electoral que desencadenó enfrentamientos, represiones y la renuncia del entonces también presidente, Evo Morales, a la primera magistratura, tras gobernar casi 14 años. También se recuerda al mes de octubre como una tragedia la decisión de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que emitió un fallo a favor de Chile en la demanda interpuesta por Bolivia en busca de lograr una salida al mar. Esto se produjo en 2018 durante el gobierno del masista Evo Morales.

Actualmente, muchos temen que vuelva la violencia e incluso pidan la dimisión al cargo de presidente del país, que ejerce Rodrigo Paz, hace menos de un año. La gestión pasada, por estas mismas fechas, también se habló de que muchos grupos políticos opositores al gobierno de Luis Arce Catacora hablaban de “tumbarlo” porque no resolvía los problemas económicos y que, además, sus hijos estaban metidos en actos de corrupción sobre el manejo de la cosa pública. Por el bien de nuestra democracia, no se llegó a cumplir dicho vaticinio.

Todo eso, se convirtió en una “bomba de tiempo” que podría explotar en la cara y manos del presidente Paz, en el venidero mes de octubre próximo, como se anticipa. Con estado de excepción o sin él podría ser fatal para nuestra democracia. Es momento de que el gobierno nacional tome decisiones a la altura de la actual coyuntura, así sean antipopulares, porque no llegó al gobierno para eternizarse, sino para gobernar con autoridad y dar soluciones de verdad en el aspecto económico, especialmente.