Tras las declaraciones del nuevo comandante general de la Policía Boliviana, coronel Adrián Álvarez, quien confirmó que se solicitarán informes y se elaborará una estrategia para ejecutar la orden de aprehensión vigente contra Evo Morales, desde Cochabamba surgieron las primeras reacciones. El asambleísta departamental Saturnino Nina advirtió que un eventual operativo en el Trópico podría generar un escenario de alta conflictividad.
El asambleísta departamental de Cochabamba, Saturnino Nina, afirmó que «si están pensando aprehender a Evo Morales, va a correr sangre en Bolivia». Esta advertencia surgió tras los anuncios de la Policía sobre las órdenes de captura vigentes contra el exmandatario.
Nina sostuvo que la aprehensión de Evo Morales no debería convertirse en una prioridad para el Gobierno nacional y cuestionó la posibilidad de ejecutar un operativo en la región del Trópico de Cochabamba. Según el asambleísta, cualquier acción policial destinada a cumplir la orden judicial podría provocar una reacción de las organizaciones sociales que respaldan al expresidente.
El asambleísta departamental afirmó que, si el Gobierno decide avanzar con el operativo, deberá asumir la responsabilidad por las consecuencias que puedan generarse en esa región. Nina advirtió que existe el riesgo de enfrentamientos y de que “corra sangre” en el Trópico, elevando nuevamente la tensión política y social en torno a la situación de Evo Morales.
Situación actual:
Resguardo en el trópico: El líder cocalero permanece en la región protegido permanentemente por grupos de seguridad y vigilias de sus seguidores.
Estrategia policial: El gobierno y el comando de la Policía han señalado que la captura es una prioridad legal, pero aclaran que se analizan estrategias técnicas para precautelar la seguridad de la ciudadanía.
Procesos legales: Morales enfrenta mandamientos de apremio por investigaciones relacionadas con trata de personas, terrorismo y alzamiento armado.