Un grupo de trabajadores de la empresa Talma es investigado por su participación en una red que habría utilizado su acceso a zonas restringidas del aeropuerto internacional Jorge Chávez para introducir cocaína en equipajes de pasajeros con destino a Europa.
El informe de Cuarto Poder, mostró imágenes de las cámaras de seguridad del terminal aéreo que registrarían cómo los estibadores Edinson Portilla Cáceda y Junior Zea Calderón trasladaban paquetes con droga ocultos entre sus prendas de trabajo.
Según el reportaje, los trabajadores aprovechaban su acceso a la zona conocida como ‘la Siberia’, donde se organiza el equipaje antes del embarque, para llegar hasta las maletas de pasajeros de la aerolínea KLM con destino a Ámsterdam, Países Bajos.
La investigación señala que los estibadores habrían abierto equipajes para introducir paquetes con clorhidrato de cocaína. La Dirección Antidrogas (Dirandro) de la Policía Nacional del Perú determinó que tres ladrillos de droga fueron colocados en la maleta de un pasajero.
Durante el operativo, agentes de la Dirandro y la Fiscalía Antidrogas encontraron otros tres ladrillos de cocaína que uno de los trabajadores habría intentado ocultar en un baño. La droga fue sometida a pruebas químicas que confirmaron que se trataba de clorhidrato de cocaína.
Cinco trabajadores de Talma fueron detenidos, entre ellos el supervisor Manuel Malásquez. De acuerdo con el informe, este último declaró ante el fiscal que sus compañeros permanecían más tiempo del habitual dentro de los contenedores de equipaje.
En Países Bajos fue detenido el peruano Wilmer Ubillús Gamarra, señalado como propietario de la maleta en la que fue colocada la droga. Según el reportaje, registra antecedentes por tráfico ilícito de drogas desde 2007.
Edinson Portilla Cáceda y Junior Zea Calderón escaparon del aeropuerto y permanecen prófugos. Las autoridades investigan el alcance de la presunta organización y sus posibles conexiones con personas en otros países.