Nuestro hígado trabaja todos los días con todo lo que comemos y bebemos. Él se encarga de procesar las grasas, participa en el manejo del azúcar, produce bilis y transforma muchas sustancias para que nuestro cuerpo pueda aprovecharlas o eliminarlas.
El problema comienza cuando durante años le damos más trabajo del que debería tener: mucha comida grasosa, hamburguesas, frituras, refrescos, alcohol y bebidas preparadas. Con el tiempo puede acumularse grasa dentro de sus células y aparecer el famoso hígado graso, un problema que muchas veces está presente sin causar dolor.
Si todos los días tomas refresco, empieza a cambiarlo por agua. Si las hamburguesas, frituras y comida rápida aparecen varias veces por semana, déjalas para ocasiones y vuelve más a la comida hecha en casa. Si acostumbras tomar alcohol o bebidas preparadas con frecuencia, también hay que bajarle. Eso es ayudar al hígado: quitarle parte de lo que lo está cargando y darle oportunidad de trabajar en mejores condiciones.
Y podemos acompañar ese cuidado con este té de boldo, cardo mariano y diente de león.
El cardo mariano contiene silimarina y es una de las plantas más conocidas cuando hablamos del cuidado del hígado. El boldo y el diente de león se han utilizado para apoyar la digestión y el trabajo de la bilis. Estas tres plantas pueden prepararse juntas en una bebida sencilla para acompañar el cuidado del hígado mientras también corregimos aquello que comemos y bebemos.
Pon a hervir un litro de agua. Cuando ya esté hirviendo, apaga el fuego y agrega una cucharada de boldo, una cucharada de cardo mariano triturado y una cucharada de diente de león. Tapa la olla y déjala reposar durante 10 minutos. Después cuela la bebida y repártela en varias tomas durante el día.
El hígado graso puede pasar bastante tiempo sin causar una molestia clara y muchas personas se enteran cuando les hacen un ultrasonido. Si quieres ayudar a limpiar y cuidar tu hígado, empieza desde lo que comes diariamente.