El presidente de Estados Unidos, Donald Trump acaba de firmar una orden ejecutiva contundente que prohíbe el «turismo de partos» en Estados Unidos.
«A partir de la firma de esta orden, el turismo de partos queda totalmente prohibido. Nadie en el mundo podrá volver a conseguir una visa con este propósito fraudulento», afirmó en conferencia de prensa el primer mandatario.
La Corte Suprema rechazó en junio los esfuerzos previos de Trump por declarar que los niños nacidos de personas que se encuentran en Estados Unidos sin autorización legal o de manera temporal no fueran considerados ciudadanos estadounidenses. Además, el máximo tribunal respaldó una concepción más amplia de la ciudadanía por nacimiento.
Grupos opositores interpusieron de inmediato una demanda contra el gobierno federal, argumentando que la orden ejecutiva iba en contra de la 14 Enmienda, la cual convierte en ciudadano a cualquiera que nazca en el país, con excepciones muy limitadas.
Sin embargo, pese a todas las limitaciones, el gobierno estadounidense frenó a través de un decretó lo que para ellos se trataría de un método fraudulento para convertirse en un ciudadano estadounidense.
«El turismo de partos es, por definición, un engaño al sistema americano, al contribuyente y a las visas de este país. Si dices que vienes de turista, se supone que estás aquí unas semanas, visitas, gastas y te vas. Pero si le mientes al cónsul, dices que eres turista y en realidad tu verdadero plan es ir a una clínica de partos, dar a luz y fabricarte un ciudadano americano, estás cometiendo un «fraude» contra el gobierno de Estados Unidos», añadió bastante contundente el mandatario.
Además las autoridades gubernamentales afirmaron que todas las visas que fueron obtenidas mediante lo que ellos denominan un «engaño» desde ahora quedan «nulas» de comprobarse el engaño.
«¡Se acabó el negocio de venir a ‘comprar’ la ciudadanía con un bebé!», sentenció de forma contundente.