Tomate y lechuga altamente contaminados en Cochabamba

Un estudio científico reciente confirma que el tomate comercializado en Cochabamba presenta una preocupante y alta contaminación por plaguicidas. Una investigación realizada por la organización civil Ciudadanía Bolivia y analizada por laboratorios internacionales acreditados reveló datos alarmantes sobre las hortalizas vendidas en los mercados de la región:

Diversidad de químicos: Se detectaron 30 sustancias químicas diferentes únicamente en los tomates analizados. En una sola muestra se llegaron a encontrar hasta 10 agroquímicos distintos al mismo tiempo.

Límites superados: El 21% de los tomates sobrepasó el Límite Máximo de Residuos (LMR) permitido por la normativa de Bolivia. Esta cifra sube al 33% si se compara con los estándares de la Unión Europea.

Plaguicidas Altamente Peligrosos (PAP): De los químicos hallados en el tomate, 19 están clasificados en la lista internacional de máxima peligrosidad por sus potenciales efectos nocivos a la salud a largo plazo.

La reciente alerta sanitaria generada por un estudio de monitoreo ciudadano publicado a finales de agosto de 2026 por la organización Ciudadanía Bolivia y la Fundación Agrecol Andes. La investigación determinó que gran parte de las hortalizas comercializadas en las ferias populares de la región contienen niveles alarmantes y peligrosos de residuos de plaguicidas y agroquímicos que sobrepasan severamente las normas de salud internacionales.

Exceso extremo de químicos: En una de las muestras de lechuga analizadas por un laboratorio internacional especializado, se detectó que el nivel del fungicida clorotalonil (considerado un disruptor endocrino altamente peligroso) superaba en un 82,000% el límite máximo permitido.

El problema no es exclusivo de la lechuga. Vegetales cotidianos como el apio, el tomate y el brócoli presentaron residuos de múltiples sustancias químicas mezcladas en un solo producto, varias de ellas catalogadas como altamente peligrosas o potencialmente cancerígenas.

De acuerdo con los investigadores del proyecto reportado en medios como Sumando Voces, la contaminación ocurre a nivel celular desde los cultivos debido al uso desmedido de fertilizantes químicos y la mala calidad de las aguas empleadas para el riego.