Un estudio realizado en la Universidad de Oxford, Reino Unido, asegura que consumir de forma habitual té y café hirviendo podría triplicar el riesgo de desarrollar cáncer de esófago, reveló hoy una revista científica.
Según la publicación International Journal of Cancer, los expertos observaron «que quienes toman sus bebidas muy calientes, es decir 65 grados centígrados o más, tienen un riesgo casi tres veces mayor de desarrollar cáncer de esófago que quienes las beben tibias».
Esta práctica aumenta el peligro de desarrollar carcinoma de células escamosas del esófago, es decir, un tipo de cáncer que comienza como un crecimiento de células en la piel.
«Si una bebida resulta incómoda de tomar, dejarla reposar para que se enfríe un poco hasta lo que podríamos considerar templado o caliente, en lugar de muy caliente, es una buena idea», insistieron los científicos.
Explicaron que el cáncer de esófago tiene dos subtipos principales que describen dónde se origina el tumor, el cáncer de esófago de células escamosas y el adenocarcinoma.
Otra fuente, Cancer Research puntualizó que los principales riesgos para esta tumoración están
relacionados con el estilo de vida, por ejemplo fumar y beber alcohol, seguidos de la obesidad.
«Más allá de nuestro estudio, lo mejor es asegurarse de reducir el consumo de tabaco y quizá evitar el alcohol también ayude un poco», concluyeron los investigadores de la Universidad de Oxford. De acuerdo con la literatura médica, el cáncer de esófago es una proliferación de células que comienza en el esófago, que es un conducto largo y hueco que va de la garganta al estómago
Dicha dolencia generalmente comienza en las células que recubren su interior, pero puede desarrollarse en cualquier parte del esófago, y es más común en los hombres.
El tratamiento implica una cirugía para extirpar el cáncer, pero también pueden incluir quimioterapia, radioterapia o una combinación de ambas.