Las advertencias sobre la relación entre el alcohol y el cáncer son más contundentes si los mensajes se moldean de ciertas maneras, según un nuevo estudio.
El alcohol está clasificado como una sustancia cancerígena y se ha relacionado con cánceres de mama, colon, hígado, boca, garganta, laringe y esófago , según los investigadores en el tema.
Pero el público sigue siendo en gran medida ignorante ante la amenaza para la salud, según los investigadores.
La patología con la que más se relaciona al excesivo consumo de alcohol es la cirrosis , pero no las enfermedades oncológicas.
El Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos, analizó estas creencias, para observar si esta falta de conciencia sobre el vínculo alcohol‑cáncer se presentaba con todas las bebidas en general o variaba de acuerdo al tipo de alcohol en particular. También observó esta relación para las cardiopatías.
La conciencia sobre el vínculo entre el alcohol y el cáncer es más alta en el caso de las llamadas bebidas “espirituosas” como licores o whiskies (31.2%), seguida por la cerveza (24.9%), y el vino (20.3%). Más adultos creían que el vino prevenía el cáncer, no que lo provocaba.
Y aquellos que sabían que las bebidas alcohólicas aumentaban el riesgo de afecciones cardíacas tenían más probabilidades de ser conscientes del riesgo de cáncer asociado a este consumo.
La investigación epidemiológica sobre el alcohol y el cáncer se está expandiendo, y sus hallazgos apoyan la evidencia biológica reciente que muestra que también el etanol causa daños irreversibles al ADN , que puede dar lugar al cáncer.
Los tipos de cáncer más frecuentes relacionados con el alcohol son: boca y garganta, laringe, esófago, colon y recto, hígado y mama (en las mujeres).
Finalmente, el estudio del Instituto Nacional del Cáncer enfatizó en la necesidad de educar sobre el vínculo entre el alcohol y el c á ncer , incluida la concientización de que beber todo tipo de bebidas alcohólicas aumenta el riesgo de cáncer.