La acumulación de temblores y terremotos en los últimos meses en América Latina desató especulaciones y nerviosismo en una región de gran actividad sísmica, con los temores de que cualquier movimiento de la tierra sea el comienzo de una nueva tragedia.
Cerca del 90 % de los terremotos del planeta ocurren en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, que abarca desde Japón y Oceanía hasta varias zonas de América Latina (como los Andes y la costa oeste de México). De este lado del Cinturón hay varias placas tectónicas (como Nazca, Caribe y Sudamérica), por lo que la región está expuesta a sus movimientos y su interacción.
El conocido sismólogo y astrólogo Ankur Agarwala prevé sismo de magnitud 6.1 en la ciudad de Cochabamba entre el 27 de agosto y el 6 de septiembre. Es probable que la zona de Cochabamba y Salta registre un sismo de magnitud 6,1 o superior, y la zona de Guayaquil-Tarapoto-Trujillo uno de magnitud 5,8 o superior, entre el 27 de agosto y el 6 de septiembre.
Nota. Los sismos no se pueden predecir; esta persona acierta en muchas de sus predicciones, pero a veces se equivoca. Usa probabilidades y las probabilidades no son certezas. De todas formas, es mejor saberlo.
El director del Observatorio San Calixto (OSC), Gonzalo Fernández, explicó que la situación de Cochabamba es diferente debido a su ubicación en la zona central de los Andes.
“Cochabamba, al encontrarse en la parte central de los Andes en Bolivia, en el corazón de Bolivia, casi de toda Sudamérica, tiene una compresión; es como un acordeón y hay distintas fallas geológicas que están acumulando energía potencial activa”, señaló.
Según el especialista, el departamento tiene una gran cantidad de fallas geológicas potencialmente activas, una característica que también se presenta en zonas entre Chuquisaca y Santa Cruz.
El director del Observatorio San Calixto indicó que Cochabamba tiene una probabilidad de aceleración del suelo de hasta 24% de la gravedad, debido a su contexto tectónico y a la actividad sísmica de la región.