Tras 50 días de movilización, la Central Obrera Boliviana (COB) firmó un acuerdo con el Gobierno la noche del viernes, que contiene ocho puntos con el fin de pacificar el país. Sin embargo, la institución obrera queda, según los analistas Paul Coca y Rodolfo Eróstegui, con una imagen y una institucionalidad deslegitimadas y desprestigiadas tanto ante los sectores que la conforman como ante sus detractores.Central Obrera
“Primero, la COB ya estaba desprestigiada ante sus detractores por haber realizado estas movilizaciones sin sentido, hay que ser muy honestos y sin ningún tipo de sentido. Segundo, ahora la central obrera ante las personas que eran sus seguidores ha quedado también desprestigiada por firmar un acuerdo y pedir que se levante el estado de excepción. Y en este momento no se ha pronunciado sobre el estado de excepción”, indicó Coca en contacto con Visión 360.
Coca sostuvo que, al quedar desprestigiada frente a sus adeptos y detractores, a la COB le costará levantar su imagen, que desde gestiones pasadas está por el suelo. “Y ese juego de la COB le ha salido muy mal, no ha tenido juego de cintura y obviamente en futuras movilizaciones que la COB va a realizar contra el Gobierno, dalo por hecho, que ya no va a tener nada de apoyo de sectores que consideran que el acuerdo con el Gobierno ha sido traición”.
Para el analista Rodolfo Eróstegui, la COB y su ejecutivo, Mario Argollo, quedaron “ante la sociedad en general muy mal vistos” y el ente “se ha deslegitimado completamente en estos 50 días”.