Destrozo de árboles, el ornato público y cables eléctricos por armado de graderías

Vecinos denunciaron que varias graderías instaladas sobre la Blanco Galindo están a solo centímetros de cables eléctricos y en medio de un árbol; ciudadanos preocupados por la situación piden su retiro por el peligro que significan.

También revelaron que un sector de las graderías para Urkupiña podaron por completo un árbol para poder colocar su gradería; las autoridades poco o nada hacen para impedirlo, ya que no hay control a solo días de la entrada principal.

Tras realizarse las denuncias mediante redes sociales, la población está preocupada ante el evidente deterioro y los daños ocasionados al ornato público y a las áreas verdes en el Prado de Quillacollo, producto del armado de graderías y plataformas para la Entrada Folclórica de la Virgen de Urkupiña. Durante una inspección en el sector, la autoridad constató que los espacios verdes y la vegetación han sido afectados, señalando que la Ley 914/2026 establece claramente que los adjudicatarios de graderías están obligados a implementar medidas de protección para cuidar el medio ambiente y no destruir la infraestructura pública.

​Asimismo, el concejal advirtió que el ejecutivo municipal, a través de sus distintas áreas, intendencia y seguridad ciudadana, debe exigir el cumplimiento inmediato de la normativa, sancionar a los infractores y proceder al retiro de aquellas estructuras que incumplan con las disposiciones vigentes. Finalmente, anunció que solicitarán un informe formal para garantizar que se precautele la seguridad y el cuidado de los espacios públicos en beneficio de los vecinos y visitantes.

Desde el municipio se advirtió que no se permitirá el alquiler ni la habilitación de graderías que pongan en peligro la vida de la población, anunciando sanciones y la clausura inmediata de aquellas estructuras que no regularicen sus condiciones técnicas bajo supervisión especializada.