¿Te has despertado hoy sintiendo que tus manos o rodillas están literalmente «oxidadas»? Ese dolor articular inesperado y la dificultad para moverte al salir de la cama asustan a cualquiera.
El gran error que cometen muchas personas es ignorar estas molestias pensando que es un simple dolor o cansancio. Sin embargo, detrás de esa hinchazón podría esconderse un sistema inmunológico que ataca las articulaciones por equivocación.
La artritis es un término general que se refiere a la inflamación de las articulaciones, las áreas donde los huesos se encuentran.
Existen muchos tipos de artritis, pero las más común es la Artritis Reumatoide: Un trastorno autoinmune en el que el sistema inmunológico ataca las articulaciones, causando inflamación y daño.
El diagnóstico temprano de la artritis reumatoide puede prevenir el daño permanente a las articulaciones y mejorar los resultados del tratamiento. Aquí están las señales más comunes de que podrías tener artritis:
Dolor en las articulaciones, es uno de los síntomas más comunes de la artritis. Puedes experimentar dolor constante o dolor que empeora con la actividad física. Las áreas más afectadas suelen ser las manos, las rodillas, las muñecas, los pies y los codos.
Rigidez, especialmente por la mañana, es un síntoma clave de artritis. La rigidez puede durar desde unos minutos hasta varias horas y puede dificultar el movimiento de las articulaciones.
Hinchazón en las articulaciones, éste síntoma es común en la artritis reumatoide, donde la inflamación es una respuesta inmunitaria.
Pérdida de movilidad, la rigidez y el dolor pueden dificultar el movimiento normal de las articulaciones, haciendo que actividades cotidianas, como caminar, escribir o subir escaleras, se vuelvan complicadas.
El tratamiento de la artritis depende del tipo y la gravedad de la enfermedad. Sin embargo, existen varias opciones que pueden ayudar a reducir el dolor, mejorar la movilidad y evitar el daño articular.