El verdadero terror de Halloween es la basura que inunda las calles de Cochabamba tras las festividades. Cada año, la gran afluencia de personas con disfraces y los comercios ambulantes dejan las principales aceras y avenidas del centro histórico llenas de envoltorios de dulces, vasos plásticos y restos de comida. A pesar de las constantes campañas de concientización y los llamados al reciclaje de residuos comunes y botellas PET, la falta de cultura ciudadana sigue siendo el principal problema en estas fechas.
Halloween dejó momentos de diversión y celebración, pero también residuos en nuestras calles. Mientras muchos descansaban, nuestros compañeros de limpieza de EMSA ya estaban trabajando durante la madrugada para recuperar los espacios públicos de nuestra Llajta.
Detrás de cada calle limpia hay esfuerzo, compromiso y trabajadores que no descansan para mantener Cochabamba limpia. Celebremos, compartamos y disfrutemos, pero no olvidemos recoger nuestros residuos. La diversión termina, pero nuestra responsabilidad con la ciudad continúa. ¡Cuidar Cochabamba es tarea de todos!
Puntos clave sobre la situación actual:
Operativos de emergencia: La Empresa Municipal de Servicios de Aseo (EMSA) tiene que activar brigadas de limpieza nocturna y de madrugada inmediatamente después del 31 de octubre para levantar toneladas de desechos acumulados.
Riesgo ambiental: Arrojar basura daña la estética urbana, genera focos de infección y obstruye los desagües, lo que incrementa el peligro de inundaciones graves ante las próximas lluvias en la región.
En la ciudad de Cochabamba, la Empresa Municipal de Servicios de Aseo (EMSA) llega a recoger cerca de 5 toneladas de basura esparcidas en las calles como resultado directo de los festejos nocturnos de Halloween.
Esta acumulación ocurre principalmente en el centro de la ciudad, plazas principales y zonas comerciales donde se concentran los desfiles de disfraces y las actividades de «dulce o truco».
¡El terror debe quedarse únicamente en los disfraces y no en el cuidado de la ciudad!