Mientras la situación climática liquida animales en el Cono Sur, la propuesta de la tuna forrajera reaparece para salvar la producción ganadera. Ante la declaratoria de desastre en los municipios afectados, expertos promueven la tuna forrajera como opción vital ante el desabastecimiento hídrico.
El fenómeno del Super Niño y la falta de precipitaciones han desencadenado una sequía extrema en el Cono Sur, afectando municipios como Mizque, Aiquile, Omereque, Totora y Pasorapa. En el municipio de Pasorapa la situación ha alcanzado niveles alarmantes, contabilizando más de 2.000 cabezas de ganado muertas y riesgo a cerca de 35.000 animales.
Al respecto, Róger Honor, presidente del Concejo Municipal de Pasorapa, lamentó la falta de liquidez local al declarar que “lamentablemente nuestros recursos como municipio no alcanzan, se han agotado en su totalidad; entonces nos estamos declarando en zona de desastre por falta de agua”. Los productores locales se ven forzados a liberar a los animales para que deambulen por las quebradas en busca de escaso alimento o pequeños sorbos de líquido en fuentes extinguidas.