La COB, choferes y cisterneros se movilizarán por el dieselazo

La Central Obrera Boliviana (COB) rechaza el Decreto Supremo 5716 que elimina la subvención al diésel y convocó de manera inmediata a un ampliado nacional de emergencia para definir medidas de protesta.

El pronunciamiento, emitido el 19 de septiembre, responsabiliza directamente al Ejecutivo por la convulsión social que pueda generarse al considerar que la nueva norma afecta a distintos sectores y a la población vulnerable.

“El Gobierno es el único responsable de la inestabilidad social y de las acciones de movilización que las bases determinen en defensa del pan y la dignidad del pueblo”, dice el pronunciamiento.

La COB calificó la medida como un “duro golpe a la economía popular” que vulnera la estabilidad de la familia obrera y desencadenará un proceso inflacionario sobre la canasta básica. También acusó al Gobierno de desconocer acuerdos firmados y de optar por “el camino del paquetazo”.

El vocero presidencial, José Luis Gálvez, defendió la eliminación de la subvención y aseguró que se trata de la decisión correcta para reactivar la economía, aunque reconoció que tendrá un efecto en los precios.

“Esta decisión es la correcta, la teníamos que tomar. Cualquier gobernante sensato que piensa en función de la población tenía que afrontar esta decisión. Y así lo hizo Rodrigo Paz. No es sostenible un sistema que nos lleva a comprar caro para vender barato”, declaró.

La Federación del Autotransporte de Cochabamba se declaró en estado de emergencia y responsabilizó al Gobierno de las movilizaciones.

La Confederación Sindical de Choferes de Bolivia rechaza la eliminación de la subvención al diésel y se declara en emergencia ante la situación; advierte que de seguir con esta postura se deberá subir el precio de los pasajes y esto solo afectará a la población en general, por lo que pide al Gobierno dar marcha atrás y revisar la medida. El sector cisternero que trae combustible del Pacífico, Atlántico y la hidrovía Paraguay-Paraná anunció paralización del carguío y descargue de carburantes en todo el país hasta que el presidente Rodrigo Paz baje a dialogar, y advirtió que los fletes subirán.