La medicina tradicional ancestral boliviana posee muchos conocimientos, saberes y prácticas milenarias de los pueblos indígenas, originarios, campesinos basados en la utilización de recursos materiales y espirituales que ayudan a combatir las enfermedades y son muchas las opciones que se tienen al alcance de la ciudadanía para fortalecer el sistema inmunológico.
En la época invernal se ha podido apreciar la innovación de muchas vendedoras de jugo de naranja que vieron la manera de calentar este preciado alimento y poderla comercializar, promoviendo no sólo un alimento saludable sino también un poderosos tratamiento para curar la tos y el resfrío.
Sin embargo se ha comprobado que, debido al cambio brusco del clima, muchas personas suelen sufrir resfríos no sólo en época invernal, sino sobre todo cuando llega la primera, por lo que éste remedio casero sigue en su auge en éstos meses.
El alcance de esta bebida a un costo accesible ha facilitado la mejora de la dieta alimentaria en muchas personas que deciden consumir algo natural.
La naranja contiene un elevado de vitamina C, pero también es rica en vitaminas A y B y minerales como el calcio, el magnesio, el fósforo y el potasio, sus valores nutricionales hacen que la naranja sea un buen alimento para fortalecer el sistema inmunológico y prevenir así algunas enfermedades, además contiene propiedades antioxidantes, igual que el resto de cítricos, y nos ayuda a retrasar el envejecimiento interno y externo, considerada una fruta muy depurativa es ideal para limpiar nuestro hígado, riñones e intestinos. Entre otros de los beneficios es la protección a nuestro organismo de las enfermedades cardiovasculares, ya que mejora nuestra circulación, regula nuestra presión arterial y reduce los niveles de triglicéridos en sangre.
Además al mezclarla con un poco de miel actúa como un remedio antibacteriano para combatir el dolor de garganta, además de los malestares provocados por el resfrío.