En el marco de los actos tradicionales por la Festividad de la Virgen de Urkupiña, el alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, asistió al cerro Cota en Quillacollo para participar de los ritos costumbristas que caracterizan a esta celebración religiosa conocida como la «Mamita de la Integración».
Durante su recorrido, la autoridad edil encendió velas en la capilla del santuario acompañado por su esposa, Patricia Avilés, realizando peticiones por la salud y el bienestar de su familia. Posteriormente, Reyes Villa transitó por el calvario hasta llegar a la placa conmemorativa colocada en 1998 por la familia Reyes Villa Bacigalupi, recordando la vinculación y devoción de su entorno familiar con esta festividad desde hace décadas.
“La Festividad de Urkupiña tiene distintas formas de expresión, tradiciones que nacen del corazón y la fe de nuestro pueblo. Aquí se manifiesta el amor a la Virgen, que nos une como hermanos y nos guía por el camino del bien”, expresó la autoridad edil, quien llevó su pedazo de piedra para que sea bendecido, tal como manda la tradición que recuerda el milagro fundacional.
Siguiendo la tradición popular, el alcalde descendió hasta las canteras del cerro Cota donde, combazo en mano y entre las porras de los asistentes, procedió a extraer trozos de piedra como símbolo de préstamo devocional. «Para que Cochabamba progrese, para que le vaya bien a la Alcaldía, 100% obras», expresó Reyes Villa al momento de picar la roca.
Al momento de romper la roca, en un gesto cargado de devoción, Reyes Villa elevó su súplica a la “Mamita de Urkupiña”: pidió sabiduría, luces y fortaleza para continuar dirigiendo la Alcaldía de Cochabamba, trabajando siempre al servicio de los cochabambinos y de todos los bolivianos, en obras y acciones que permitan a las familias vivir con dignidad y calidad de vida.
A través de sus redes sociales, la autoridad resaltó la riqueza cultural y espiritual de esta fiesta patronal que convoca año a año a miles de creyentes locales, nacionales e internacionales.