Las refinerías Gualberto Villarroel, de Cochabamba, y Guillermo Elder Bell, de Santa Cruz, administradas por YPFB Refinación S.A., quedaron autorizadas de manera excepcional a importar petróleo crudo para procesarlo y comercializar de forma directa los productos derivados en el mercado interno, en el marco del Decreto Supremo N.º 5701, de 7 de septiembre de 2026.
La norma, emitida por el Gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira en el contexto de la emergencia energética y social declarada por el Decreto Supremo N.º 5517, busca fortalecer la refinación nacional y reducir la compra de combustibles terminados. Los derivados obtenidos del crudo importado se venderán a precios de mercado y no estarán sujetos a subvención.
“Tenemos que producir. A través del decreto que hemos aprobado, estamos dando a las empresas refinadoras del Estado la oportunidad de conseguir su propio espacio, su crudo, generar la refinación y poder poner al mercado nacional a buen precio el producto”, indicó Paz Pereira este miércoles durante un acto realizado en la refinería Gualberto Villarroel.
En el evento también participaron Marcelo Blanco Quintanilla, ministro de Hidrocarburos y Energías; Mauricio Zamora Liebers, ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda; Óscar Mario Justiniano, ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Aguas; Manfred Reyes Villa, alcalde de Cochabamba; Sebastián Daroca Oller, presidente de YPFB y Jorge Paniagua Flores, gerente general de YPFB Refinación S.A.