A diferencia de lo que ocurre con la menopausia femenina, la transición hormonal en los hombres suele estar rodeada de desinformación, vergüenza y tabúes sociales. Aunque los cambios hormonales y el descenso gradual en los niveles de testosterona se intensifican a partir de los 40 o 45 años, los estereotipos sobre la masculinidad provocan que la gran mayoría de los hombres viva la andropausia en silencio y posponga la consulta médica durante años.
Los especialistas explican que la andropausia involucra una serie de manifestaciones clínicas que afectan la salud física, cognitiva y emocional del hombre:
Síntomas físicos y hormonales: Aumento de peso y acumulación de grasa abdominal o visceral, pérdida de masa muscular, menor rendimiento y lentitud en la recuperación física tras el ejercicio, así como disminución del deseo sexual y disfunción eréctil.
Síntomas emocionales y psicológicos: Alteraciones del sueño como el insomnio, cambios de ánimo, episodios de irritabilidad, agresividad o enojo insostenibles, estados de ansiedad y síntomas depresivos.
Muchos pacientes conviven con estos malestares durante años sin identificar que responden a una transición hormonal natural.
En pacientes con diagnóstico clínico y bioquímico verificado, la terapia de sustitución de testosterona es el tratamiento médico de elección recomendado por los especialistas. Puede administrarse mediante inyecciones o vías orales de forma personalizada.