En una medida extrema y desesperada, trabajadores de COMTECO en la ciudad de Cochabamba decidieron crucificarse en una torre metálica de comunicaciones como forma de protesta. Exigen a la administración el pago de salarios adeudados desde hace ocho meses en algunos casos.
Con carteles en mano y expuestos al riesgo, los trabajadores expresaron su molestia y profunda preocupación. «No tenemos con qué llevar el pan a la casa», manifestaron. Son padres y madres de familia que hoy no cuentan con los recursos económicos mínimos para la manutención de sus hijos, el pago de alquileres y la salud. Ocho meses sin salario no es un atraso administrativo: es hambre, es deuda, es dignidad pisoteada.
“Exigimos sueldos señores, exigimos nuestro justo derecho; la situación es insostenible para muchos porque tenemos deudas y necesidades. Muchos ya venimos sin desayunar, sin almorzar; prácticamente venimos y volvemos a pie, muchos ya con demandas de los bancos por préstamos; exigimos sueldos señores. Ahí tenemos a un compañero que se quedó en la torre crucificado esperando la respuesta de las autoridades de la empresa para que de una vez den respuestas y no solo sean falsas promesas. Los compañeros estamos cansados de tantas falsas promesas y es la necesidad la que a uno obliga; compañeros están optando por tomar medidas de presión para poder recibir una pronta respuesta de los que están hoy por hoy al mando de la empresa”, denunciaron.
A la administración de COMTECO se le hace un llamado a la reflexión y al diálogo urgente. Una cooperativa construida con el esfuerzo de sus miles de socios cochabambinos, las provincias y trabajadores no puede sostener su prestigio dejando a su gente sin respuesta. Pagar lo adeudado no es un favor, es un derecho laboral y un acto de justicia. La torre puede sostener antenas, pero son las familias de estos trabajadores las que sostienen la institución. Que no se espere una tragedia para cumplir con lo que por ley y por humanidad corresponde.