La salud cardiovascular depende de la capacidad del corazón para mantener un ritmo eficaz y abastecer de sangre al organismo. Ese trabajo suele pasar inadvertido, pero cambios persistentes en la velocidad o regularidad de los latidos pueden requerir una evaluación médica para identificar su causa.
Un punto relevante es que una arritmia puede no aparecer durante un electrocardiograma breve, aún cuando haya provocado síntomas antes o después del estudio. Según la UCLA, el registro diagnóstico habitual de un electrocardiograma dura alrededor de 10 segundos, un intervalo que puede no coincidir con episodios intermitentes.
Una arritmia cardíaca es una alteración en el ritmo del corazón. Puede hacer que los latidos sean demasiado rápidos, demasiado lentos o irregulares.
Cleveland Clinic señala que algunas arritmias no producen síntomas y pueden detectarse durante una consulta o un examen indicado por otro motivo. Cuando se perciben, pueden presentarse como palpitaciones, sensación de aleteo en el pecho, latidos fuertes, acelerados o salteados, fatiga, mareos, falta de aire, molestias torácicas o episodios de desmayo.
Las arritmias pueden surgir por alteraciones estructurales del corazón o por fallas en el sistema que conduce sus impulsos eléctricos. Entre las causas posibles la enfermedad de las arterias coronarias, la presión arterial alta, la miocardiopatía, las enfermedades de las válvulas, la diabetes y el daño que deja un infarto previo.